Os invito a que visitéis el blog de LA MUJER AZUL. Tenéis el enlace en esta página. Espero que os guste.

jueves, 10 de junio de 2010

Dolor...


Los dos en el mismo lecho

y, sin embargo, tan lejos...

De repente, me acaricias,

buscas mi cuerpo,

tus dedos arañan mi piel,

con ansia, con prisas.

Me abrazas, me penetras,

me posees como a un tesoro

y comienza el vaivén,

con deseo, con avidez...

Tus jadeos, tu sudor,

se pegan a mí al completo.

Entras, sales de mi vientre

y llega a ser un tormento.

Aceleras, llega el clímax

y me fuerzas más y más.

Suspiros, jadeos, gritos...

Se acaba el acto, terminó ya.

Y ¿después?, ¿qué hay después?

Te giras, me das la espalda,

saciado ya el deseo, la ilusión

... sólo ha sido una posesión.

Y me acurruco a tu lado,

en tu espalda; esperando,

mientras arden mis entrañas

... una palabra de amor.

Los dos en el mismo lecho

y, sin embargo, ni un beso...

martes, 4 de mayo de 2010

Quiero...


Quiero besarte la voz...
No para callar tus palabras,
ni para callar tus silencios;
sino para sentir en mis labios
el calor que ellas emanan
antes de que el aire las enfríe.
Besarte y embriagarme,
besarte para endulzarme
y llenarme de sonido,
llenarme de sentidos;
notando como mi cuerpo
se estremece de placer.
Quiero besarte la voz...
A pesar de que mis dedos
no han rozado todavía
el ovalo de tu cara,
la carne de tus labios,
la forma de tu cuerpo...
Porque ya no me conformo
con escuchar en la noche
tus palabras y tus suspiros,
sentirte y no acariciarte;
porque busco en la penumbra
la forma de capturarte…
Quiero besarte la voz.

lunes, 22 de febrero de 2010

Duelo.


Mi corazón no quería, pero le obligué...

Otras veces, él quería y yo no.

¡Me he vengado!

He sido injusta.

Ahora, ni él ni yo queremos...

pero mi sangre corre

con lágrimas suyas y mías.

viernes, 19 de febrero de 2010

Sequía...


Que de amor no se muere,
que de amor no se vive,
que no se vive de sueños,
que no se sueña despierto.
Que las lágrimas no son ríos,
que la lluvia no es mi llanto,
que la paz no está en la guerra,
que no hay guerra entre los dos.
Que no sale el sol de noche,
que la luna no me baña,
que el viento me azota,
que las palabras duelen.
Que los abrazos no están,
que no siento tu mirada,
que me seco poco a poco,
que he perdido la fe.
Que no creo en los milagros,
que ya no me quedan flores,
que ya no me quedan manos
para rozar esos labios,
que han hecho de la mentira
una alfombra de cristales
por la que mis pies, sangrando,
caminan hacía el final.

domingo, 31 de enero de 2010

Añoranza.


Y siento, de repente, un abrazo
que me envuelve toda,
que me reconforta
aún en la distancia.
Y me faltan sueños,
alientos y miradas;
echar de menos un amanecer
teñido de lila y azul,
y la falta de una presencia
que me haga sentir el calor
... de ese beso.
(A mi Capitán, por mostrarme otro trocito de su vida)